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Desde mi Atalaya -con mayúscula-
El día después
8 Comentarios03-05-2010  |  Juan José Alonso Prieto
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No es tópico, es un radiante domingo de primavera, más primavera que nunca en una soleada mañana en la que por fin puedo salir a caminar y desintoxicarme de estos últimos diez días de agitación motivada por el eurorallye, es una especie de postparto en el que todo vuelve a la más aburrida pero maravillosa realidad.

Después de dos días de ruidosa invasión, La Atalaya recobra su latido normal. Es una sinfonía de olor, color y sonidos. Se mezclan los aromas de los eucaliptos, de las higueras, de los hinojos... las gallinas y su orgulloso gallo vuelven a tomar pacíficamente la carretera, también los perros, incluidos los pequeños y mordedores -doy fe- con sus ladridos que son interrumpidos por el tañido campanil del Monasterio Benedictino llamando al oficio religioso del domingo. Los viticultores acuden a sus bodegas y ya no se asoman a la carretera para ver los coches de rallye, contemplan la explosión de verdor en los viñedos intentando adivinar el nacimiento de los proyectos de racimos.

Después de dos días de bullicio y runrún, “La Atalaya” es un tranquilo pago transitado por turistas, golfistas y domingueros en busca del ocio gastronómico. Salgo a caminar, La Atalaya y el sendero me sirven de atalaya-observatorio para concentrarme en una paz total sobre todo lo que ha acontecido estos dos últimos días por aquí. Hoy no me encuentro -como ocurre a veces- con Miguel Ángel Toledo, quien me lleva y distrae con sus obsesionantes derroteros de oposición federativa.

Empiezo mi caminata y me fijo mucho en el suelo, en los bordes de la carretera por donde transcurría el famoso tramo del eurorallye y no encuentro ni un papel, ni un plástico, ni un paquete vacío de cigarrillos... Esto me reafirma que el aficionado canario desempeña su rol a conciencia, tanto en el medio ambiente como en su responsabilidad para con el deporte. Aquí mismo, en la “Curva del Chocolatero” y curvas próximas se gestó el sábado el absurdo argumento para la suspensión del tramo y dejar sin su espectáculo a una afición numerosa. En cualquier caso, muy inferior y mucho más disciplinada que la del aquel aluvión que el jueves se metió “con calzador” en el shakedown de El Sabinal, donde en muchas zonas si que estuvo aleteando la tragedia, pero se ve que los agudos inspectores -con su humillante bisturí- habían aprovechado para darse un paseo con baño incluido por la playa de Las Canteras. Si pueden, que soliciten imágenes del tramo-test y las comparen con las del público, numeroso pero muy disciplinado, de La Atalaya...

Aquí, en la Cruz de La Atalaya, donde hoy los vecinos de la zona se afanan para trenzar con múltiples flores la “Cruz de Mayo”, el viernes por la tarde se produjo el vergonzante atasco del rallye, cuando de improviso se suspendió el último tramo del día sin tomar ninguna acción previsora al efecto, sin establecer una ruta alternativa, con todos los servicios del rallye (ambulancias, Protección Civil, etc) huyendo como si en ese momento hubiese estallado la paz con un ¡rompan filas! tan absurdo como alocado. Un colapso monumental para vergüenza del rallye y de los aficionados que llevan su deporte en el corazón.

Los comisarios de los coches de la caravana (gallegos, andaluces, catalanes) como perfectos desconocedores de la isla, y sobre todo de su realidad automovilística, dieron la orden de suspensión y dejaron detrás de sí el caos más absoluto. Y esto me hace reflexionar sobre las veces que he visto a los organizadores luchar a brazo partido para salvar “su” rallye. Ciertamente que el tramo de “La Atalaya” es históricamente multitudinario, y con más afluencia que en esta ocasión, y que más de una vez ha habido que recolocar al público y retrasar su celebración 10 ó 15 minutos, porque la afición canaria tiene cultura de rallies forjada a lo largo de más de medio siglo viviendo competiciones, además es disciplinada y colaboradora, pero esto lo desconocen los que vienen de pa´fuera, los que conocen rallies en la comunidad de Madrid con cuatro gatos ateridos de frío en las tramos de la sierra. Llegaron aquí y les pudo el miedo escénico, además de su indiferencia por un rallye que ni les va ni les viene.

Sigo caminando con rabia contenida, mientras recuerdo la mayor acumulación de espectadores en un tramo. Fue en septiembre pasado, cuando la escudería Aterura tuvo la iniciativa de abrir el Rallye Villa de Teror con un tramo nocturno. Pronto se vio que había sido un inmenso error, que la noche y el único tramo multiplicaron el efecto de llamada y la carretera de San Isidro hasta Aríñez se colapsó de público y vehículos. Pero la gran diferencia con éste fin de semana es que a los escuderos de Aterura les dolía su rallye, y además no querían privar a tantos aficionados de su espectáculo. Allí se volcaron todos, les costó un ingente esfuerzo a lo largo de tres cuartos de hora, pero el tramo se salvó, los pilotos corrieron, disfrutaron, comprendieron y agradecieron tanto esfuerzo. El público respondió, y haciendo malabarismos de capilaridad física se ubicó y llevó sus vehículos a estacionar muy lejos del tramo.

Estos señores de pa´fuera, que no sabían ni dónde estaban, no repararon que el pueblo de Fontanales quedó aislado durante toda la mañana del viernes, con una única vía de escape a través del peligrosísimo camino rural del Barranco del Laurel. Cuando ocurrió el capítulo del artefacto explosivo, los allí atrapados buscaron esa única salida... pero ¿qué ocurrió? que los cerebritos importados buscaron desde la sede del rallye una ruta alternativa, y en el “Google earth” debieron confundir la ruta de Los Tilos y El Laurel con una autovía, y allí se vivieron escenas de peligro y de nervios, con apenas tres metros de anchura, rasantes ciegos, curvas en la que es preciso maniobrar, coches particulares y los de carrera frente a frente, intentando darse paso mutuamente en puntos inverosímiles.

Una situación entre dantesca y kafkiana, una verdadera pesadilla que parecía no tener fin, como la revirada y peligrosa pista vecinal, convertida de pronto en ir y venir de aficionados y participantes. Por fortuna, la mutua colaboración y el buen juicio hizo de contrapunto a una decisión equivocada por parte de quienes desconocen los intrincados secretos del interior de la isla. Y es que la ruta alternativa, lógica y sin ningún peligro, con anchura amplia y normal, era la que discurría por El Palmital y Santa Cristina, accediendo fácilmente al cruce de Montaña Alta, donde simplemente había que cambiar de lugar el control horario y variar dos o tres metros la salida del tramo, que se había situado increíblemente en el mismísimo vértice del cruce, algo nunca visto, y que por esos dos o tres metros tenía clausurada la posibilidad de conectar Fontanales y el poblado intermedio de Pineda con Montaña Alta y toda la zona norte de la isla.

Algunos equipos, cuando les indicaron lo de la ruta alternativa, sin pensarlo un momento fueron por Santa Cristina. El camino lógico, ¡pero ilegal!, por lo que reglamentariamente deberían haber sido excluidos. Pero en cambio se trató de ocultar el descomunal desaguisado ¡¡¡anulando el control!!. Es decir, escondiendo responsabilidades a través de un “pucherazo” silenciado y consentido por todos, incluyendo también los tinerfeños y los pocos canariones que tenían voz y voto en el staff del rallye.

¿A quién se le ocurrió condenar un cruce por solo dos o tres metros de recorrido? y lo que es más grave ¿quién lo permitió? ¿esto no les importó a esos señores tan rigurosos de la seguridad trasplantados desde la piel de toro por el comité organizador?.

Y al llegar aquí, hay que considerar la alocada estrategia de ese Comité, o de algunos de sus miembros, enemistándose con varias escuderías de la isla, con los habituales y veteranos equipos de organización, incluso con varios federativos, en una actitud claramente suicida, como se ha visto claramente en unos ejemplos bien explícitos, pero que son sólo una muestra de los muchos despropósitos que se dieron a lo largo de dos días y que, para no aburrirles, ni indignarme aún más, voy a omitir.

Un rallye como éste debe ser el “rallye de todos”, no la plataforma para que algunos diriman sus cuestiones muy personales para terminar poniendo el rallye en manos de gentes desconocedoras de la isla, tanto en su génesis deportiva, como en los secretos de una intrincada morfología geofísica.

Aparte de todo ello, esta importación de personal externo supone una carga económica para el presupuesto del rallye. Aspecto éste en el que no me puedo pronunciar, porque cada uno es muy libre de invitar a su fiesta a quien le dé la gana. Y a mi nada me importa el balance económico de la prueba, porque no tengo ningún derecho a ingerirme en los capítulos de una empresa privada.

En fin, ya concluye mi caminata. A lo largo de ella, este ejercicio reflexivo me ha servido para descargarme de un agobiante fin de semana. Ahora me siento en paz conmigo mismo. Me he liberado de esa punzada dolorosa de permanencia que tenían para mi unos aspectos impropios de un rallye y una afición con categoría muy superior a la que algunos le han atribuido en su lamentable desconocimiento.

Y dentro de este bienestar personal, también pienso en esos informadores-alfombra y en la cantidad de sal de frutas y otros remedios que deberán tomar para digerir la ingente cantidad de sapos que han tenido que tragar en estas fechas.
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Comentarios · 8
8 · Jonathan Nuez Cabrera 12-05-2010 20:38 h.
Estimado Juan Jose,enhorabuena ha dicho usted lo que todo el mundo vio pero ninguno se atrevio a decir.Tal acumulacion de impovisaciones y parches no hacen justicia del gran trabajo que han hecho y hacen las escuderias de nuestra tierra a lo largo de la historia de este rally.Espero siga usted en esa linea ya que mucha gente desconoce lo que pasa con ¿nuestro? rally... Saludos.
7 · Alejandro Falcón 04-05-2010 19:48 h.
Fefo, te puedo garantizar que de hecho ninguna escuderia tiene problemas con esos dos señores, de hecho nadie se ha negado a ir a SU rally, son ellos los que no nos quieren por cuestiones personales que yo no alcanzo a entender dedsde una logica adulta, pero que ademas no pienso entrar a discutir ni mucho menos, de hecho yo mismo y la mayoria de mis compañeros nos tragamos orgullo y muchas mas cosas y mira por donde la cosa sigue igual. No hablo en nombre de ningun equipo que conste. Todo esto es triste la verdad, el perjudicado es el aficionado autentico, que quedan pocos.
6 · Fefo 04-05-2010 18:16 h.
De acuerdo con todos. Pero don Juan José, ¿diga lo que sabe sobre los problemas entre la federación, Luis Monzón, Germán Morales y las escuderías Aterura y Maspalomas? Solución a todos estos problemas: que todos se traguen su orgullo y miren por el interés general, que no es ni más ni menos que el interés de rally. ¿Y eso de una etapa en Tenerife?, si Luis hace eso lo menos que le llamarían en Gran Canaria sería traidor, cosa que no es óbice para darle las gracias por mojarse en traer el IRC.
5 · evoluzione 04-05-2010 09:38 h.
Estimados amigos, estoy con ustedes cuando comentan que este rallye nos ha dado una de cal y otra de arena. Por un lado la enorme alegría que despertaba en todos nosotros la llegada del IRC (hace unos 15 años que no sentía "cosquillitas" en el estómago ante la llegada del "gran rallye") lo cual me hizo pedir varios días libres de trabajo para poder asistir a los test, shackedown y la propia carrera. La de cal pues venía por los evidentes fallos organizativos que no recuerdo en una carrera organizada en nuestras islas. Pienso, como muchos de ustedes, que la organización debería ponerse de acuerdo nuevamente con las escuderías grancanarias para sacar adelante NUESTRO rallye, aunque esté organizado por une empresa privada y se lleve cierto dinero... pero el resto lo disfrutamos nosotro.Saludo
4 · Juan Luis Jiménez 04-05-2010 09:01 h.
Estimado Sr. Alonso-Prieto, como aficionado a los rallyes desde hace más de dos décadas, sentí como Vd. esa sensación de virginidad organizativa impropia de la experiencia acumulada en Gran Canaria que no entendí. Por sus comentarios puedo entenderlo, pero no comprendo cómo se ha llegado a esta situación. Ojalá y por el bien del automovilismo canario, se solucione. Yo estoy seguro que D. Miguel Ángel Toledo pueda ser una magnífica alternativa para cubrir esa grave deficiencia. Un saludo a los buenos seguidores del automovilimo canario (cada ves más y mejores). Juan Luis Jiménez
3 · juanito 04-05-2010 00:45 h.
Espero que con su comentario con el cual estoy totalmente de acuerdo, haga que alguien presente su dimision en las proximas horas y que este rallye de todos, sea transferida su organizacion a la Federacion de Automovilismo de Las Palmas, como organo que representa al conjunto del automovilismo gran canario
2 · REBOTE 03-05-2010 23:12 h.
Gracias Juan. Si no lo leo aquí, no me habría enterado. Soy un aficionado más, de esos que van directamente a la cuneta de turno y que sólo se enteran de lo que perciben directamente -los coches no sólo se ven, también se escuchan y hasta huelen bien- y lo que escuchan por las emisoras de radio. Y sí, ya me parecía a mí que había mucho tapa, tapa. Cada uno sabrá por qué.
1 · Luis Deniz 03-05-2010 21:44 h.
Estimado juan jose, se puede decir mas alro pero no mas claro. Como diria Jesulin, dos palabras CHA-PO.
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