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Motor 2000
El 6R4 dispone de 347 paneles exclusivamente diseñados
¿Cómo está construido?
Aprovechando las más avanzadas tecnologías de la época –que incluía el uso del láser- y la mano de obra tradicional, proveniente de un equipo de 100 hombres, se construyó en la planta Austin Rover de Longbridge el MG Metro 6R4, uno de los últimos iconos de la industria británica del motorsport.
31-12-2010  |  Aythami Alonso
Los 347 paneles exclusivos de la carrocería, diseñados y fabricados por Austin Rover, eran transportados a Longbridge, donde se encontraban con los 16 paneles del Metro de calle para conformar el 6R4. Tres bancadas sujetan el chasis para que los laterales de la carrocería sean unidos al cuerpo principal, al tiempo que la jaula de seguridad se suelda a los pilares A y B. El resto de paneles va tomando forma, siendo el túnel central el que encierra uno de los procesos de soldadura más delicado, pues de él depende buena parte de la rigidez estructural del monocasco.

El conjunto de paneles que ha sido unido es entonces desmontado de la bancada para finalizar el proceso de soldadura de los recovecos a los que no se puede acceder fácilmente, por ejemplo la parte trasera de los depósitos de combustible.

Como referencia, valga el dato de los 45 m. de soldadura que recorren la carrocería del 6R4, en comparación con los 1,3 m del modelo de serie. O los 3.680 puntos de soldadura láser, contra los 2.987 del Metro estándar.

Un adhesivo epoxy de dos componentes se utiliza para pegar el techo de aluminio a la carrocería, que es rematado en las puntas mediante remaches. Las aletas delanteras y puertas se atornillan al chasis, el cual recibe un total de 302 agujeros de 16 tamaños diferentes para recibir la fijación de paneles de fibra, instalación eléctrica y otros elementos sobrepuestos.

Es entonces cuando el monocasco pasa al proceso de pintado en “blanco armiño”, tras lo cual entra en la línea de montaje de parte ciclo y mecánica.

El primer paso es fijar la instalación eléctrica, tanto la del motor como la de iluminación, mediante clips de plástico y bridas. A continuación se montan los brazos de suspensión y seguidamente la bolsa de caucho del depósito de combustible, que está rellena de un foam resistente a la gasolina, con el que se evita que ésta se desplace de un lado a otro.

El salpicadero deriva del de serie, pero su instrumentación es exclusiva, con un velocímetro (en millas/hora), cuenta revoluciones (hasta 10.000 rpm), presión de aceite, de gasolina, temperatura de agua y de aceite motor, voltímetro y nivel de combustible, con la particularidad de que todos los relés y fusibles que conforman el sistema eléctrico se encuentran totalmente a mano de piloto y copiloto.

A continuación se monta el sistema de ventilación del habitáculo, el antivaho del parabrisas, freno de mano, suspensión y diferencial delanteros, así como conductos de dirección asistida, caja de dirección, barra estabilizadora y palanca de cambios con su reenvío hacia detrás.

Cada propulsor es rodado durante dos horas en el banco dinamómetro y se genera una curva de potencia individual, tras lo cual se ensambla todo el conjunto motor-transmisión.

La planta motriz es única y tan solo el pomo de la palanca de cambios es compartida con el Metro de serie, aunque ni siquiera el adhesivo-gráfico de manejo de la misma es igual, pues el 6R4 dispone de 5 marchas, por las 4 de su hermano pequeño.

Después de que los pasos de rueda posteriores son fijados, el grupo motriz al unísono –motor, cambio, diferencial central y trasero- se instala cuidadosamente. Le siguen la suspensión, barra estabilizadora y ruedas, por lo que el 6R4 ya puede ser desplazado de forma autónoma y se encuentra preparado para recibir los lubricantes, agua y gasolina. Se purgan frenos y embrague y pasa a un elevador de cuatro postes para la alineación.

Asientos, grupos ópticos y la mampara divisoria entre motor y habitáculo son instalados, por lo que tan solo resta por montar las 23 piezas de fibra que componen la carrocería, como son las aletas, capós, conductos de las puertas, zócalos, alerón delantero y trasero, etc. Todo en el 6R4 es diferente respecto al Metro de calle. Incluso el sistema de inyección de agua para lavar el parabrisas está fijado sobre las propias escobillas y no mediante los típicos aspersores sobre el capó.

El resultado final es un coche de rally listo para correr, como decía la publicidad de Austin Rover: “Sube, gira la llave y colócate en la salida del tramo”.
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